
¿Alguna vez has sentido que no eres visto ni escuchado con autenticidad?

¿Alguna vez has sentido que no eres visto ni escuchado con autenticidad?
Para mí, esta sensación ha estado presente desde que tengo memoria. Sin embargo, se hizo mucho más evidente a partir de mis 26 años, cuando fui diagnosticada con pérdida auditiva. Es una condición no visible, pues gracias a la tecnología, utilizo audífonos internos que no se ven...
...desde afuera, todo parece “normal”, pero no siempre lo es.
Escuchar requiere un esfuerzo constante, y ese esfuerzo se multiplica cuando la conversación ocurre en un idioma que no es tu idioma natal. Desde que me mudé a Estados Unidos, donde el inglés se convirtió en el idioma principal de mi día a día, el reto ha sido mayor. Las frecuencias cambian, los sonidos se mezclan y cuando alguien no vocaliza, habla muy rápido o muestra impaciencia, el mensaje simplemente se pierde.
Con el tiempo aprendí a adaptarme, a pedir que repitieran, a leer labios y a completar frases en mi mente. Lo difícil no era pedir que repitieran, lo difícil era lo que ocurría después.
Comencé a percibir molestia, rechazo y, en algunos casos, un trato distinto. Si ya existía algún sesgo por mi origen, este se intensificaba. La percepción era que “no sabía inglés”, cuando la realidad era que se me estaba haciendo difícil escuchar, procesar y responder con claridad.
En reuniones de trabajo, poco a poco dejaban de mirarme cuando hablaban, le hacían la pregunta a otra persona, continuaban la conversación sin incluirme o simplemente se cansaban de tener que repetir. Sin darme cuenta, me fui volviendo invisible en esos espacios.
Estoy convencida de que, en muchos casos, no había mala intención; pero la prisa y la ausencia de una pausa para conectar auténticamente hicieron que, sin querer, se cayera en prácticas excluyentes. Y es que:
"La exclusión no siempre es intencional, pero siempre tiene impacto."
En los equipos ocurre exactamente lo mismo.
Un líder puede ver lentitud, silencio o resistencia, pero no siempre ve la historia detrás. No siempre ve la condición invisible, no siempre ve el esfuerzo adicional que alguien está haciendo para mantenerse presente.
Cuando un líder asume en lugar de preguntar, cuando decide avanzar sin incluir, cuando interpreta el silencio como desinterés, comienza a romper algo esencial: la pertenencia.
El liderazgo consciente comienza cuando dejamos de asumir y empezamos a conectar auténticamente. Conectar auténticamente no es invadir, es estar atentos; es crear espacios donde las personas no tengan que demostrar que sí pueden.
Un líder consiente:
observa sus reacciones cuando algo no fluye
regula su prisa
cuestiona sus interpretaciones
Y desde ahí, puede hacer acciones muy concretas:
mirar a la persona mientras habla
preguntar con respeto, en lugar de concluir en silencio
dar espacio al tiempo de respuesta, sin pasar de inmediato a otra persona
incluir activamente, incluso cuando el ritmo del grupo pueda ser acelerado
recordar que no todo se ve, pero se siente
Cuando un líder conecta desde este lugar, algo cambia. Las personas se sienten más seguras, se expresan más, se comprometen más.
Por eso, como líderes en nuestras organizaciones y en nuestras comunidades tenemos una gran responsabilidad: no asumir y pensar antes de emitir juicios.
Puede haber una persona como yo, que en donde veas silencio, haya esfuerzo. En donde veas lentitud, haya atención profunda y en donde veas distancia, haya alguien intentando comprender y mantenerse presente. (este párrafo hizo que se me aguaran los ojos).
Hoy quiero dejarte con estas preguntas, para que antes de seguir en automático, puedas reflexionar con honestidad:
¿A quién en mi equipo podría estar interpretando desde la prisa en lugar de desde la consciencia?
¿En qué momentos asumo que el silencio es desinterés, resistencia o falta de capacidad?
¿Qué historias o condiciones invisibles podrían estar influyendo en la forma en que alguien participa o responde?
Gracias por leerme, hoy comparto desde mi vulnerabilidad para evitar que esto le suceda a más y más personas.
Alexandra
En mi charla “Belonging: la fuerza esencial que impulsa una inclusión sostenible”, profundizo en estas historias y en lo que implica vivir y liderar con condiciones no visibles. Acompaño a la audiencia a abrir conversaciones reales, humanas y transformadoras, que invitan a pausar, cuestionar supuestos y fortalecer una inclusión que se sostenga en el tiempo.
Si sientes que este mensaje puede aportar valor a tu empresa u organización, será un gusto conectar contigo y explorar cómo compartir esta experiencia significativa con tu equipo.
📌 Puedes escribirme directamente por WhatsApp o correo: Whats App - https://lnkd.in/gCXGbv4G | Correo: [email protected]
